Rincones escondidos: Tamariu, un cremat en la barraca “Els LLiris” a pie del mar
La Costa Brava de día tiene una luz intensa, brillante. Los atardeceres son magníficos, esa luz que se vuelve tenue da lugar a la magia de la tranquilidad y la paz.
Tamariu es uno de esos lugares que yo tengo en mi “Top 10” del mundo.
El pasado 15 de Julio conocí un lugar muy especial, la barraca de pescadores de la playa “Els Lliris”, construida en 1872. Se trata de una antigua caseta que utilizaban los pescadores como refugio y también como lugar de encuentro y sociabilidad, dispone de una pequeña cocina, algunos servicios y una interminable mesa con bancos que me recuerda a las sociedades gastronómicas que frecuentaba con mi familia en mi infancia en San Sebastián. Comida, un tranquilo cremat, charlas interminables, la buena temperatura y el mar; un regalo para los sentidos.





